Agua potable en Centro cumple con NOM 127; trabajos por turbiedad aumentan hasta 400%

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Pese a la turbiedad en los ríos por deslaves y lluvias en las partes altas, el agua potable sale de las plantas cumpliendo estrictamente con la Norma Oficial en la materia, libre de agentes patógenos, asegura el coordinador general del SAS, Benjamín Quiles León; tuberías de entre 35 y 40 años, con lodo acumulado, influyen en el líquido que llega a las casas, pero ya se trabaja en su limpieza

A pesar de la alta concentración de turbiedad que se ha presentado en el área de captación de los ríos, esto derivado de las últimas lluvias registradas en la zona sierra del estado, el Sistema de Agua y Saneamiento de Centro (SAS) continúa realizando los procesos de potabilización para seguir brindando agua de calidad a los habitantes del municipio.

El Coordinador General de este organismo, Benjamín Quiles León, comentó que el fenómeno de la turbiedad se presenta cuando a causa de las fuertes lluvias se registran deslaves en las márgenes de los ríos, arrastrando también grandes cantidades de palotada, arena, tierra, sedimento y lodo.

Indicó que en condiciones normales, el río trae entre 100 y 150 Unidades Nefelométricas de Turbidez (NTU), que es el parámetro de medición para la turbiedad del agua, sin embargo, durante la temporada de lluvias se llegan a registrar picos de 5 mil y hasta 10 mil NTU.

“Esto nos obliga en cierta forma detener la planta o en un momento dado bajar la presión para darle agua a la población, pero es donde empieza a haber ese coloramiento y esa turbiedad, aunque nosotros estamos otorgando el agua dentro de los parámetros que nos exige la NOM 127 que debe ser de 5 NTU”, aseveró.

Asimismo, añadió que otro parámetro a considerar es el color del agua, que se mide a través de las Unidades de Color (UC), las cuales en condiciones normales en el río se encuentran de 300 a 500 UC, mientras que durante las lluvias se alcanzan los 15 mil UC en la zona de captación, teniendo que hacer todos los procesos necesarios para distribuir el vital líquido con 10 UC, lo cual está dentro de lo que establece la NOM 127, que son 20 UC.

 

Quiles León comentó que cada vez que se presenta una saturación de turbiedad, el proceso de potabilización se vuelve más complejo, toda vez que se “aumenta entre un 300 y 400 por ciento el consumo de reactivos químicos para poder tener la sedimentación en el tiempo que requiere la planta y poder extraer los lodos”, además de que se incrementan los retrolavados en filtros y floculadores lo que merma sensiblemente la producción de agua y por ende las presiones en la red de agua.

El funcionario municipal precisó que de la planta el agua sale dentro de los parámetros y libre de cualquier agente patógeno, cumpliendo estrictamente con las normas de desinfección y cloración, aunque suele suceder que al hacer la distribución del vital líquido, este llega a arrastrar sedimento que existen en las tuberías de Villahermosa que tienen más de 35 años de vida, lo cual se está atacando para eliminarlo a través de desfogues.

Por último, Benjamín Quiles recomendó a la población en general a contar con instrumentos de almacenamiento o una cisterna, para que no tengan problemas de escases de agua, en caso de que haya la necesidad de parar las plantas por los efectos de la turbiedad causada por las lluvias en las partes altas de Tabasco.